Archivos de la categoría ‘ecología’

2 noticias poco noticiadas sobre energía

Octubre 20, 2009

Hola gente:

Como os podéis imaginar dada la frecuencia con la que escribo, ando bastante liado últimamente, así que esta entrada irá en modo telegráfico. Y cualquier día además le cambiaré el nombre al blog, visto lo poco que se prodigan los otros telekikis :-)

En fin, al grano. Hay dos temas en los que siempre hacen  mucho hincapié los partidarios de la energía nuclear. El primero es que se trata de una forma de energía barata, no como las renovables, que son mucho más caras y encima sólo son viables gracias a los ingentes subsidios que reciben de los gobiernos. El segundo es que las energías renovables, por naturaleza inestables y variables, no se pueden integrar en el sistema eléctrico de manera masiva (y por tanto debemos introducir, si no en su lugar sí representando un porcentaje muy importante de las fuentes de electricidad) la segura y confiable nuclear.

Pues bien, respecto a lo primero, en el Reino Unido, baluarte del supuesto “renacimiento nuclear” el propio Gobierno admite que no es posible la construcción de nuevas centrales nucleares sin subsidios masivos: Nuclear Tax On Power Bills [The Guardian]. Y respecto a lo segundo, parece ser que tampoco es muy cierto: La integración de la generación distribuída es posible [Revista Energías Renovables] (dejo el enlace a Energías Renovables en vez de a Iberdrola porque, al ser una nota de prensa de Iberdrola, el primer enlace será más estable).

No puedo opinar mucho sobre el segundo artículo, aunque siendo que Iberdrola le da a todos los palos energéticos tiendo a darle algo de credibilidad (sobre todo considerando que hablamos de un proyecto de la UE en el que participan muchas empresas). Pero desde luego el primero me acaba de quitar las pocas dudas que tenía sobre lo barata que es la energía nuclear.

Saludicos,

Iniciativas para la Transición: permacultura y localismo frente al cénit del petróleo

Julio 8, 2009

Hola gente:

Últimamente he leído tres libros que me han dado mucho que pensar: La apuesta por el decrecimiento, Sustainable Energy – without the hot air y The Transition Handbook.

También parece que debería escribir más rápidamente las entradas en cuanto se me ocurre una idea, porque hoy (cuando comencé a escribir esta brasa)  El País habla de La apuesta por el decrecimiento y el otro día en Soitu publicaron un artículo sobre Sustainable Energy – without the hot air.

Como veis, no me tomo muy en serio mis razonamientos, porque me ha costado más de tres meses acabar este último párrafo. A pesar de ello voy a rematar la faena con unas pocas ideas que he concluido de estos libros (no son un resumen de su contenido, os los tendréis que leer si estáis interesados) :-)

  • Realmente estamos llegando al límite en cuanto a casi todo: población, recursos, cambio climático, destrucción del medio ambiente … Como nos hemos pasado, no existe el desarrollo sostenible, hay que disminuir la carga que ejercemos sobre el planeta
  • Lo cual no tiene porqué ser malo, al contrario, si lo hacemos bien incluso viviremos mejor. Un ejemplo tonto: como producimos demasiado, una de las conclusiones inmediatas es que podremos trabajar menos :-)
  • Las cosas están sin embargo tan complicadas que no saldremos de ésta fácilmente. Necesitaremos tomarnos las cosas muy en serio y aplicar mucha tecnología, no siempre la que más nos gustaría: estoy pensando en “antiestéticos” molinos y en restricciones al transporte privado, pero puede que en algunos sitios incluso no haya alternativas al uso de la energía nuclear.
  • La sociedad se mueve mucho más despacio que los problemas que tenemos y las soluciones que podríamos utilizar. Es necesario una educación científica (debería decir cultura general) de un número suficiente de gente como para que la acción política necesaria pueda producirse (espero que gracias a sus votos). Lo cual a su vez requerirá un número no tan grande pero sí mayor del que disponemos ahora de gente con formación técnica y científica “de verdad”.
  • Estos cambios sociales serán casi seguro más lentos de lo que deberían. Pueden existir acciones sociales (eso serían las iniciativas para la transición),que partan de las comunidades al margen de los gobiernos y que empujen en la buena dirección hasta que llegue “el séptimo de caballería”.  En mi modesta opinión al menos, como nos la juguemos contando sólo con ellas, vamos buenos.

Saludicos,

The Age of Stupid

Marzo 25, 2009

Hola gente, hacía tiempo que no escribía y, aunque en todo este tiempo me han pasado muchas cosas por la cabeza, voy a empezar por la más reciente:

Esta tarde he asistido a una de las primeras proyecciones de The Age of Stupid, a la que ha seguido un breve coloquio con Mark Lynas (Mark Lynas es uno de los activistas contra el cambio climático más famosos del Reino Unido y que también aparece en la película, aunque creo que en España no es muy conocido).

The Age of Stupid se presenta como un documental, supuestamente rodado en el 2050 por uno de los últimos supervivientes de la Humanidad, por entonces desahuciada (si no ya desaparecida) por causas del catastrófico cambio climático que ella misma ha provocado. La película no explica por qué la catástrofe es total y en una fecha tan cercana, supongo que los autores simplemente tratan de resaltar la gravedad del peligro al que nos enfrentamos y se limitan directamente a mostrarnos desastres de la actualidad y proyecciones de lo que las últimas previsiones indican puede suceder de seguir las cosas como están, antes de llegar al hipotético e indefinido colapso final. Sobre este telón de fondo, el otro mensaje de la película, toda esta catástrofe es culpa nuestra y actitudes muy extendidas como negar las evidencias del cambio climático, insistir en la expansión del tráfico aéreo y resistirse a la implantación de la energías renovables como la eólica (algo muy común en el Reino Unido) serán nuestra ruina.

La película está bien y, viniendo del mundo anglosajón tendrá seguro una gran repercusión al estilo de otras iniciativas como Save the Children, Live 8 y otras andanzas de Bono, Geldof y compañía. Aún no se anuncian conciertos para las congragaciones masivas en Londres antes de la próxima cumbre de la ONU sobre el clima en Copenhague, pero tiempo al tiempo. Como a mí no me tienen que convencer, no me ha aportado mucho que no conociera ya.

Estaba más interesado en saber qué iba a decir Lynas, después de una reciente polémica que provocó un artículo en que parecía no descartar, “à la Lovelock“, el uso de la energía nuclear para luchar contra el cambio climático. George Monbiot también se apuntó a la fiesta, el ambiente está “calentito”, nunca mejor dicho.

El debate no me ha defraudado, en seguida han surgido los dos temas que destapan la caja de los truenos entre los defensores del medio ambiente: ¿por qué se evita el tema del control de la población? ¿es la energía nuclear una solución o al menos un mal menor que debemos aceptar para evitar la catástrofe? La película no es una excepción a esta “ley del silencio” y ni siquiera menciona la energía nuclear, mientras que la superpoblación obviamente no entra en la trama. Mark Lynas, amparándose en la escasez de tiempo, no ha querido entrar a discutirlos en profundidad, limitándose a resaltar que su objetivo inmediato es crear un movimiento político que fuerce a los políticos a alcanzar un acuerdo vinculante este diciembre en la cumbre y que en cualquier caso hay que tomar una decisión, la que sea, pero que sea viable: no podemos oponernos a la energía nuclear, a las renovables y a la desaparición de la civilización simultáneamente.

No voy a detallar ahora mi opinión, pero me parece muy improbable que los políticos y las fuerzas que se oponen a las transformaciones necesarias para minimizar el cambio climático hagan nada mientras el otro bando se muestra tan dividido.

Saludicos,

La teoría del “en cualquier caso”

Junio 1, 2008

Hola gente:

Hoy me gustaría comentar un término relacionado con los problemas descritos en la teoría del fin del mundo que, según creo, no es muy conocido en España, aunque sí se maneja en los foros relacionados con ASPO (de hecho, yo me topé con él por casualidad mientras leía uno de ellos)

La teoría del “en cualquier caso”, que es como podríamos traducir del inglés “the theory of anyway”, consiste básicamente en la siguiente tesis: la mayor parte de las acciones necesarias para evitar un cambio climático catastrófico o para superar el cénit del petróleo coinciden pero, además, también coinciden con lo que moralmente, por decencia o simplemente para ser más felices, deberíamos hacer en cualquier caso, y de allí el nombre.

Parece claro el paralelismo entre la crisis climática y la energética, así que voy a centrarme en la vertiente moral de esta propuesta.

En origen, proviene de una corriente que goza cierta de cierta visibilidad dentro del mundo ecologista y que se caracteriza por un cierto “hippismo”. Así, y aunque no estamos hablando de un grupo homogéneo, lo que se propone es ir hacia la permacultura [wikipedia], que (sin entrar en la polémica sobre Cuba del artículo, ausente en la versión inglesa) básicamente significa “agricultura/cultura permanente”, un juego de palabras que en inglés tiene más sentido que en español y donde permanente significa en realidad sostenible.

No tengo grandes conocimientos de la materia, pero intuitivamente diría que si bien puede tener una aplicación directa en el medio rural y todo lo que pueda aportar a la producción de alimentos con aportes energéticos mínimos será muy útil, no creo que podamos renunciar a una producción “industrial” de alimentos, la población mundial ha crecido demasiado.

Tampoco estoy convencido de que ese tipo de vida, más “natural” sea el camino a la felicidad. Aunque está claro que consumimos demasiado, no sé yo si lo de cultivar mi propio huerto llenaría mi vida, me encantan muchas cosas de la vida moderna, sospecho que es un estilo de vida adecuado para algunos, pero no necesariamente a lo que aspira la mayoría de la gente (yo entre ellos, la agricultura no me atrae especialmente).

Lo que sí me preocupa, y mucho, es el convencimiento de que actos que realizamos sin atribuirles ningún valor moral, como ir a trabajar en coche en vez de en autobús o viajar en avión, en realidad tienen un efecto acumulativo en los problemas que aquejan al mundo. No tengo ningún problema en hacer lo “correcto”, ya sea reciclar, consumir menos o usar el transporte público cuando no me afecta o no me importa mucho hacerlo, pero en aquello que me supone un gran esfuerzo (por ejemplo, no volar) confieso que no soy nada virtuoso. Para otros el esfuerzo será no utilizar el coche, a algunos les dará igual e incluso otros muchos, quizás la mayoría, ni siquiera son conscientes del dilema. Está claro que mientras las acciones necesarias continúen en el dominio de la moral el avanzar en este terreno va a ser muy complicado.

Y lo dejaremos aquí, que esta brasa ya es demasiado larga :-)

Saludicos,