No sé si a vosotros os pasa, pero por mucho que me intento enterar de la letra pequeña del proyecto, nada, que no hay manera.
El corazón de momento me dice NO, por cómo apesta desde el punto de vista ético el proyecto, por el sospechoso liderazgo del PAR y del sector más “carca” del PSOE, por el tufillo especulador y desarrollista estilo del mejor Fraga Iribarne, porque no nos cuentan cómo calculan las inmensas ganancias que tendrá Aragón vía impuestos, porque (dicen) que los han echado a patadas de algún país europeo, porque ahora cómo les explicamos a los levantinos lo de “la nueva cultura del agua” y que no es que no quisiéramos trasvasar agua para campos de golf sino que lo que pasaba era que los queríamos hacer nosotros, porque no entiendo bien por qué hay que pagarles y mantenerles a unos empresarios una línea de AVE, un aeropuerto, y todas las infraestructuras de energía, agua y telecomunicaciones para hacer que su negocio sea rentable (y generen impuestos) y no se dedica el mismo esfuerzo inversor en mejorar las infraestructuras del medio rural para que multitud de pequeños emprendedores puedan hacer sus negocios rentables (y generar más impuestos) .
Pero la cabeza, la cabeza no tiene una opinión muy formada. La cabeza es sensible al argumento de que con los 600 millones de euros al año a recaudar vía impuestos se pueden prestar muchos servicios sociales, que tampoco la extensión de regadíos por Monegros es la mejor expresión de la “nueva cultura del agua” y que puede que gaste menos un campo de golf con casino y puticlub que un campo de maíz mal regado. Y también, claro, la cabeza debe ser sensible a la posibilidad de que lo pongan en una comunidad limítrofe y que el dinerillo se vaya al vecino con idéntico coste medioambiental.
De momento, os paso la referencia en la red de un sitio que habla de Gran Scala, desde el punto de vista del corazón:
losmonegrosnosevenden.blogspot.com/
Si alguno encuentra algo que lo explique desde la óptica de la cabeza, que lo comparta.
Saludicos