Hoy es un día un poco triste para mí. Esta mañana, leyendo el periódico, me entero de que ha muerto Segio Algora, ex-cantante de El Niño Gusano y miembro de Muy Poca Gente y La Costa Brava, escritor, compositor, DJ (o como se diga), barman y, sobre todo, uno de los mejores letristas que ha dado esta tierra de desierto y aire.
Conocí a Sergio en El Fantasma de los Ojos Azules, pequeño reducto de la flor y nata de la música pop aragonesa. Me lo presentaron, hablamos unas palabras y nada más. Me hubiera gustado mucho conocerle un poco mejor, sobre todo después de leer decenas de comentarios de personas que realmente llegaron a conocerle, de leer relatos suyos y de escuchar su música.
El Niño Gusano ha sido para mí un referente dentro de mis preferencias musicales, un verdadero soplo de aire fresco en una etapa de mi vida en la que me vestía de negro y escuchaba cosas bastante oscuras.
Me sirvió para ver las cosas con más optimismo, con más perspectiva, con más alegría incluso. Aunque muchas veces las letras de sus canciones no eran muy inteligibles, la verdad es que es una delicia escuchar cada palabra de sus canciones e intentar descifrar los misterios ocultos que se esconden dentro de esas frases.
He tenido al inmensa suerte de asistir a varios conciertos de El Niño Gusano, acompañado de grandes amigas como Rosita. Los recuerdo con mucho cariño y con cierta ansia, ya que cuando entrabas nunca sabías qué te ibas a encontrar dentro. Los conciertos de ENG eran impredecibles.
En especial, recuerdo con mucho cariño el que dieron en la sala Oasis en Zaragoza. Fuí con Rosita y su acompañante (que tiempos, de verdad, eras una joya escogiendo tíos…) La sala estaba llena, y el concierto fue increíble, con Sergio y sus chicos cantando “El capitán mosca” entre el público con un tambor de la batería, una pandereta y poco más, y la peña siguiéndolos en plan conga. Una pasada.
También tengo grandes recuerdos de noches en “La Recogida”, donde nos poníamos como locos cuando sonaba “Pon tu mente al sol” y otras… la gente nos miraba raro…
Supongo que por todo esto y por mucho más, la muerte de Sergio me afecta de especial manera, porque cuando estoy depre me gusta oir sus canciones, escuchar sus letras e intentar imaginar qué es lo que pasaba por su cabeza cuando escribía sus canciones. Ahora, el pensar que ya no está entre nosotros me pone triste.
Pero como todo en este mundo, la vida también se acaba. Mas como Sergio decía: “No, ninguno de nosotros, estamos hechos con frío”
Así que ha pensar en positivo, a ver lo bonito de la vida y a valorar lo que tenemos.
PON TU MENTE AL SOL